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viernes, 22 de junio de 2012

Paprika, restaurante vegetariano en Granada

Si el otro día os hablaba del restaurante vegetariano Raíces, hoy lo voy a hacer de otro: restaurante vegetariano Paprika.

Restaurante Paprika
Restaurante Paprika
Comenzando por su ubicación, está en la calle Elvira, o prácticamente, una de las calles más conocidas de Granada, pero en el extremo que menos gente conoce, junto a Puerta Elvira. Pasando por debajo del arco y  tras andar la curva que hace la calle, se abre un espacio con un par de árboles y un pilón o fuente con agua que dan lugar a una bocacalle, la cuesta de Abarqueros, en cuyo comienzo se sitúa el restaurante Paprika.


Si el tiempo lo permite, suele tener una terraza con unas dos o tres mesas en la calle donde poder tomar una tapa o comer/cenar, aunque prefieren lógicamente a la gente que va a comer más que de tapas. El interior no es muy amplio pero es acogedor y algo más formal que las mesas de calle. Como pega a la terraza, y no es culpa del restaurante para nada, están los contenedores de basura bastante cerca (pero no pegados) y con el calorcito, a pesar de ser de los soterrados, pueden soltar algún olorcillo, sobretodo en la mesa de más abajo, la más cercana.


La carta que presenta no es demasiado amplia, pero perfectamente suficiente: tiene una buena variedad de platos sin que nos perdamos sin saber que elegir. Por supuesto, todos los platos son vegetarianos y algunos de ellos incluso veganos (indicado en la carta). También hay un tercer grupo en los que se puede pedir que no lo hagan vegano si así lo deseamos.


Además de los platos de comida, también tienen una carta de vinos, todos ellos ecológicos, algunos por copas y otros en botellas. A pesar de lo que se pueda pensar, el hecho de ser ecológicos no los hace mucho más caros (en realidad no sé que hace que los vinos sean ecológicos o no, aparte de la adición de sulfitos).


De la comida sólo puedo hablar de lo que probamos en nuestra visita que espero sirva como referencia del resto de platos: comenzamos picando un hummus y un guacamole para seguir con unas quesadillas y un wok asiático.
Hummus



Empezaré por lo que más me gustó: el hummus. Viene acompañado de pepino y zanahoria cortado en rodajas viseladas con las que cogeremos la masa de garbanzo. La combinación estaba buenísima.


No puedo hablar tan bien del guacamole, que si bien no estaba malo, estaba demasiado ácido, con mucho sabor a limón que seguramente habían añadido para evitar que se oxidara. Estaba todo demasiado triturado haciendo de ello una masa, que se presentaba en el mismo formato que el hummus pero con nachos (algo escasos) en lugar de las verduras.


Las quesadillas son dos unidades de un buen tamaño, de buen gusto y tortilla de trigo dura (en algún sitio las he visto blandas). El wok asiático también estaba bueno, con sus verduras, fideos de soja y tofu.

Pedimos una botella de vino ecológico, por probar a ver que estaba. Y aquí, para gustos los colores... No me pareció especialmente rico, pero tampoco malo. Tenía un sabor característico que supongo le vendría del ecológico que no me terminó de convencer, pero bien.

No pedimos postres pues los precios nos parecieron excesivos (el más barato 4,8 € y los demás casi 6€) y decidimos irnos a tomar un helado, que la noche invitaba a ello.

El precio del sitio está bien, para nada caro, al igual que el servicio: correcto, amable y sin tardanzas. Concluyendo, se trata de un restaurante vegetariano en Granada al cual recomiendo acudir, situado en un lugar muy céntrico con buen servicio, comida rica a precios aceptables.

¿Has estado en el restaurante? ¿Qué te ha parecido? Deja tus comentarios!

Link: Restaurante Paprika

viernes, 23 de marzo de 2012

Restaurante Vegetariano: Raices

Dice ser el primer restaurante vegetariano de la ciudad de Granada, y no lo digo por ponerlo en duda, si no como tarjeta de presentación del restaurante que os quiero presentar hoy. Y es que lleva en marcha desde el año 1979.

Restaurante Raices

Situado en el "próximo Zaidín" podría pasar inadvertido si no se vive en la zona o no se ha oído hablar de él: no tiene un gran cartel de presentación, si no más bien una entrada pequeña con una fuente y un menú puesto en la pared que se puede consultar sin entrar en el local. Su ubicación exacta es Avenida Pablo Picaso 30, prácticamente enfrente del conocido café/pastelería Flanboyan.

Abierto todos los días a excepción del domingo noche, sirve tanto comidas como cenas y a diario sirve menús del día a un precio bastante asequible con la posibilidad de comprar bonos para que sea más económico. Todo sea dicho, yo solo lo he visitado para cenar y sin menú, por lo que no puedo decir mucho más de esta opción.

Pero si puedo hablar de la comida de la carta. Bueno, no de toda, porque es casi imposible probar la cantidad de platos que tienen a la disposición del cliente. Para alguien que no es vegetariano como es el caso de quien escribe, puede costarle creer que se pueden hacer tantas cosas sin una pizca de carne (si que utilizan productos derivados animales como leche, mantequilla, queso, huevos...).
Tienen varias secciones en su carta: tortillas, revueltos, pasta, ensaladas por su puesto, sopas... y recetas preparadas con tofu y sustancias proteicas de las que no recuerdo su nombre pero con las que se suelen preparar platos alternativos sin carne: albóndigas, hamburguesas...
A mi personalmente no me gustan mucho estas imitaciones (aunque no las he probado) y prefiero decantarme por otros tipos de platos, que son bastantes.

Pero no pretendo escribir la carta del lugar, para eso está su página web: restaurante raíces, donde se puede consultar todo lo que tienen, así como la localización, horarios, etc.

Si te gusta este tipo de comida o quieres probarla por primera vez, este es un buen lugar: agradable, buena comida, buen precio...

Espero que os guste.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Restaurante Albahaca, un buen sitio para cenar

Hacía mucho que no salíamos a cenar por Granada sin que fuera a tomar unas tapas o unas raciones, así que ya tocaba explorar algún nuevo restaurante.

Fuimos a un restaurante llamado Albahaca, situado en la calle Varela, en la parte baja del Realejo, muy cerca de la plaza de Mariana Pineda o la calle San Matías. Su fachada es discreta, pasa bastante desapercibida y el sitio no es muy grande, más bien acogedor. Olvidé la cámara y no puedo poner ninguna foto del interior, pero está montado con un ambiente cálido y tirando a rústico, temperatura adecuada, limpio y bonito. Cojo una foto de su propia web para mostrar el interior:

Restaurante Albahaca, Granada

Interior del restaurante Albahaca
La noche que nosotros fuimos, martes, el sitio estaba prácticamente vacío, una lástima porque se cena muy bien, pero supongo que será debido al día de la semana. Elegimos la mesa que más nos gustó, junto a una de las grandes ventanas que dan a la calle y nos pusimos a estudiar la variada carta.
Nos decidimos por tres platos para compartir, dos entrantes y una carne: primero llegaron las setas gratinadas, bien calentitas y con queso y salsa por todos sitios; luego fue el pastel de calabacín y gambas, de buen tamaño y muy rico aunque un pelín salado; y para terminar con lo salado, pollo con salsa de arándanos aunque también venía acompañado de unas verduras rehogadas y de unas patatas a lo pobre.

Para terminar un postre para compartir, una tarta de almendra caramelizada con frambuesa, algo extraña pues nunca había probado algo así, pero muy rica.

A la hora de pagar ningún susto: tres platos y postre (comida más que suficiente) con una botella de agua de beber, no llega a los 35€. Lógicamente, aquí depende de lo que se pida, pero se puede uno hacer una idea

Para llegar al sitio, en su web lo tienen puesto en el mapa, y si no aquí dejo el reverso de su tarjeta que tienen un mapa también:

Cómo llegar, restaurante Albahaca, Granada


Enlace: Restaurante Albahaca
Mapa de sitios

martes, 6 de septiembre de 2011

Restaurante El Olivo

Castillo de Tajarja es un pequeño (pequeñísimo) pueblo granadino al que se puede llegar por la autovía a Málaga y desviándonos hacia el Sur para hacer los últimos kilómetros por una diminuta y mala carretera que parece terminar en el mismo pueblo.

El paraje puede ser completamente desolador si se vislumbra entre las 3 y las 5 de la tarde de un sábado de mediados de julio: una temperatura que ni me atrevo a adivinar, ni un alma por la calle, todo cerrado a calicanto.

Pues bien, os preguntaréis... y este, ¿qué narices hace en el culo del mundo granadino en julio con el calor que pega por allí? La respuesta está en el título de la entrada: el restaurante El Olivo. Habíamos oído hablar de él por Gabriel que nos lo comentó ya hace tiempo, pero no habíamos tenido el gusto de ir hasta ahora. El restaurante será casi sin lugar a dudas el establecimiento mayor del pueblo (¿el único?) y no tiene pérdida llegar hasta él pues está mejor señalizado que el propio pueblo.

¿Qué tiene de particular? Se trata de un local regentado por un cocinero con renombre y experiencia internacional, Miguel García, y su mujer, quienes después del periplo por el mundo deciden volver al pueblo de él para montar su propio restaurante y darle un toque especial.

Nos habían contado un poco por encima como sería aquello, pero mejor os cuento como fue: el salón donde se sirven las comidas consta de un único habitáculo en el que hay unas 10 - 12 mesas, bastante juntas y entre las que se mueven el cocinero y el resto de los camareros. Habíamos reservado y llegamos a las 3 según lo previsto, nos sentaron de inmediato y lo primero que sorprende es la pila de platos que hay delante de cada comensal... por lo menos 5 y otro más grande de base. En una de las pasadas del cocinero, nos comenta "Enseguida estoy con vosotros". Mientras pedimos algo de beber y esperamos escasos 5 minutos hasta que, cogiendo un taburete, se sienta con nosotros y nos pregunta si hemos ido antes. Ante la respuesta negativa nos dice "Vais a comer de lo que hay". Con su gorro y bolígrafo en mano empieza a preguntarnos si hay algo que no nos guste, y va apuntando platos. Después del tercero nos asustamos, pero él sigue apuntando hasta un total de 6. Antes de levantarse nos aclara: nos irán sacando platos hasta que consideremos que hemos comido suficiente, lo haremos saber y parará la procesión.

Finalmente fueron 4 platos y postre. Aquí dejo las fotos:

Primer plato: foi, riquísimo

Segundo plato: judias blancas guisadas, con una salsa buenísima


Tercer plato: hojaldre relleno


Cuárto y último plato: lamina de pasta con gambas


Para terminar, tarta de chocolate

Este fue el menú que nos aplicamos, bastante contundente, pero bueno, a fin de cuentas son cuatro platos a compartir entre dos, por lo que no es tanto. La comida muy rica, para mi gusto lo mejor fue lo primero y luego ya decayendo hasta lo que menos gracia me hizo (pero que estaba bueno) que fue la pasta. Supongo que sería el hambre del principio.

Muchos estarán pensando que pagamos un pastizal por esta comida y más tratándose de un cocinero con cierto nombre... Pues no es nada caro: prácticamente ningún plato pasa de los 10 €. Tomamos una bebida al principio y vino y agua durante la comida. Todo en total superó por poco 20 € por cabeza.

En definitiva, un restaurante diferente, en el que comer cocina cuidada y personalizada, dándonos un paseo por los alrededores de Granada y a un precio muy asequible: recomendable