martes, 13 de septiembre de 2011

El embalse de Güejar y de Quentar

No sé si es porque vivo por esta zona de Granada o no, pero casi siempre que salgo de la ciudad para ir a andar o a montar en bici, termino pasando por delante de uno de estos dos embalses: el de Güejar Sierra y el de Quentar.

Son dos lugares bonitos y agradables a los que se puede acudir al atardecer para dar un paseo y salir de la ciudad tranquilamente. Si se tiene ganas y ánimo, también se puede ir en bici en una etapa no muy larga pero sí con algo de subida (unos 15 km de ida y otros tantos de vuelta)

Al embalse de Güejar Sierra (o de Canales) se llega desde la carretera que sale de Pinos Genil, en la última salida de la carretera de la sierra antes de que empiece a subir. Se puede transitar por la presa que nos dejan unas bonitas vistas:


Embalse dede la presa 

O desde la cola del pantano, pasado el pueblo de Güejar Sierra:



El otro es el Embalse de Quentar y se llega por la carretera de la sierra, entre Cenes y Pinos Genil, cogiendo el desvío que sale a mano izquierda. Primero se pasa por Dudar y Quentar, donde empieza la subida que termina en la presa. Hay un aparacamiento donde se puede dejar el coche y dar un paseo de nuevo por la presa, una construcción impresionante por la diferencia de altura entre uno y otro lado:



Durante los meses de verano no es extraño ver a gente bañándose en el embalse de Güejar Sierra y es prácticamente seguro que se verá a alguien bañándose en el de Quéntar.
Un mapa para su situación exacta:


Ver Living Granada en un mapa más grande

martes, 6 de septiembre de 2011

Restaurante El Olivo

Castillo de Tajarja es un pequeño (pequeñísimo) pueblo granadino al que se puede llegar por la autovía a Málaga y desviándonos hacia el Sur para hacer los últimos kilómetros por una diminuta y mala carretera que parece terminar en el mismo pueblo.

El paraje puede ser completamente desolador si se vislumbra entre las 3 y las 5 de la tarde de un sábado de mediados de julio: una temperatura que ni me atrevo a adivinar, ni un alma por la calle, todo cerrado a calicanto.

Pues bien, os preguntaréis... y este, ¿qué narices hace en el culo del mundo granadino en julio con el calor que pega por allí? La respuesta está en el título de la entrada: el restaurante El Olivo. Habíamos oído hablar de él por Gabriel que nos lo comentó ya hace tiempo, pero no habíamos tenido el gusto de ir hasta ahora. El restaurante será casi sin lugar a dudas el establecimiento mayor del pueblo (¿el único?) y no tiene pérdida llegar hasta él pues está mejor señalizado que el propio pueblo.

¿Qué tiene de particular? Se trata de un local regentado por un cocinero con renombre y experiencia internacional, Miguel García, y su mujer, quienes después del periplo por el mundo deciden volver al pueblo de él para montar su propio restaurante y darle un toque especial.

Nos habían contado un poco por encima como sería aquello, pero mejor os cuento como fue: el salón donde se sirven las comidas consta de un único habitáculo en el que hay unas 10 - 12 mesas, bastante juntas y entre las que se mueven el cocinero y el resto de los camareros. Habíamos reservado y llegamos a las 3 según lo previsto, nos sentaron de inmediato y lo primero que sorprende es la pila de platos que hay delante de cada comensal... por lo menos 5 y otro más grande de base. En una de las pasadas del cocinero, nos comenta "Enseguida estoy con vosotros". Mientras pedimos algo de beber y esperamos escasos 5 minutos hasta que, cogiendo un taburete, se sienta con nosotros y nos pregunta si hemos ido antes. Ante la respuesta negativa nos dice "Vais a comer de lo que hay". Con su gorro y bolígrafo en mano empieza a preguntarnos si hay algo que no nos guste, y va apuntando platos. Después del tercero nos asustamos, pero él sigue apuntando hasta un total de 6. Antes de levantarse nos aclara: nos irán sacando platos hasta que consideremos que hemos comido suficiente, lo haremos saber y parará la procesión.

Finalmente fueron 4 platos y postre. Aquí dejo las fotos:

Primer plato: foi, riquísimo

Segundo plato: judias blancas guisadas, con una salsa buenísima


Tercer plato: hojaldre relleno


Cuárto y último plato: lamina de pasta con gambas


Para terminar, tarta de chocolate

Este fue el menú que nos aplicamos, bastante contundente, pero bueno, a fin de cuentas son cuatro platos a compartir entre dos, por lo que no es tanto. La comida muy rica, para mi gusto lo mejor fue lo primero y luego ya decayendo hasta lo que menos gracia me hizo (pero que estaba bueno) que fue la pasta. Supongo que sería el hambre del principio.

Muchos estarán pensando que pagamos un pastizal por esta comida y más tratándose de un cocinero con cierto nombre... Pues no es nada caro: prácticamente ningún plato pasa de los 10 €. Tomamos una bebida al principio y vino y agua durante la comida. Todo en total superó por poco 20 € por cabeza.

En definitiva, un restaurante diferente, en el que comer cocina cuidada y personalizada, dándonos un paseo por los alrededores de Granada y a un precio muy asequible: recomendable

martes, 19 de julio de 2011

Nueva dirección

Una pequeña entrada para anunciar que cambia la dirección de blog. Ahora para acceder, debes teclear:

http://livinggranada.spuas.com

La dirección antigua seguirá funcionando por el momento, pero que todos mis lectores (¿he tenido alguna vez alguno?) se actualicen.

Además dejo de poner cosas que no tengan tanto que ver con Granada para centrarme en el propósito inicial del blog: contar lo que hago por estas tierras del Sur. Por tanto iré quitando otros temas que ponía por aquí, como las últimas películas vistas, o los libros leídos. Si acaso lo ubicaré en http://blog.spuas.com/

martes, 21 de junio de 2011

Las "cuevas" de la Acequia Real

El sábado, a pesar del calor que hizo, estuve tratando de seguir el antiguo trazado de la Acequia Real que llevaba el agua desde el río Darro hasta la Alhambra. No es que hoy ya no la lleve, pero las infraestructuras se han reconstruido para hacer un mejor canal que según mis sospechas transcurre por debajo de la montaña en la mayoría de su recorrido.

Información sobre la acequia y su antiguo recorrido se puede encontrar por varios lugares de Internet. Yo me informé principalmente aquí, sitio algo antiguo pero con valiosa información.

Saqué el track de la ruta que seguimos por la ladera de la montaña, en ocasiones por camino y otras campo a través. Finalmente llegamos al cortijo y comimos con los pies en remojo a la sombra de la vegetación del río.

Pero lo que más me sorprendió de toda la ruta fueron las tres grutas que encontramos a lo largo del camino. Son huecos en la montaña, de origen moderno (de hormigón) en ocasiones casi tapadas por la maleza. En su interior, estrecho y bajo, no se ve nada salvo la mierda que otros excursionistas han ido dejando ahí acumulada como si de un contenedor se tratara. Tras 15 o 20 metros parece que hay un muro que tabica el túnel, pero dejando un hueco en la parte superior. Aquí dejo alguna foto que hice:

Primera gruta:
Primera gruta






Primera gruta de cerca

Interior de la gruta
 Segunda gruta:

Entraad casi tapada por la maleza

Boca de la segunda gruta

Tercera gruta:

Entrada casi tapiada de la tercera gruta

Interior de la tercera gruta llena de basura

Lo único que se me ocurre aquí es que sean entradas que accedan a la actual acequia por si hay que desatascar o realizar algún arreglo en su trayecto, pero claro, como no me atreví a adentrarme en su interior, que se veía muy estrecho eso, no puedo saber si el muro del fondo era realmente el canal con el agua para la Alhambra.

¿Alguien sabe si es así o si son para otro propósito?

viernes, 10 de junio de 2011

Arte, moda, tienda y DJ todo junto

Hoy he tenido la oportunidad de asistir a la exposición "Esto no es un vestido" en la tienda de ropa Dal Bat de la calle San Antón. En ella exponían un grupo de artistas granadinos sus obras relacionadas (o no) con el mundo de la moda. "Pinchatelas", "Gafas para volar" o "¿sombreros?" eran algunas de las obras que se podían ver repartidas por todo el espacio de la tienda. Cada conjunto de obras con su pequeña biografía del autor y una explicación, mejor o peor, de ellas.

Todo amenizado con copas de cava y un pequeño picoteo y la música de fondo de un DJ en directo.

No acostumbrado a este tipo de eventos, he de reconocer que tienen más gracias cuando se conoce a alguno de los autores que exponen, que te pueden explicar y comentar las obras e indicarte quienes son el resto de artistas.

La tienda en sí es otra obra de arte, con las paredes de hormigón y el suelo de cemento tiene un estilo peculiar, a almacén dirán algunos, a decorado moderno dirán otros. Puertas de acero, probadores cilíndricos en medio del espacio y metacrilato que deja ver más allá en parte del suelo completan el decorado.

Como uno puede imaginarse, los precios de la ropa van acorde al glamour del evento y de la tienda, un lujo que a quien disfrute yendo de compras, le gustará darse.

sábado, 2 de abril de 2011

Plantitas

Ya hace dos fines de semana que aquí en Granada pareció que llegaba la primavera. Luego vino otra vez algo de frío y lluvia, pero ese adelanto de buen tiempo lo aprovechamos a lo grande bajando a la costa, mojándonos los pies en el agua y comiendo rica paella en la playa de Nerja.

Además aprovechamos para comprar plantas en un vivero de Motril. Cuando entras en un sitio así, si te gustan las plantas, como es el caso... te dan ganas de llevarte todo! Como íbamos cinco en un coche y encima no era nuestro, pues nos tuvimos que conformar con algo menos que todo: un geranio gitano, varios mini cactus (¿se harán grandes?), un "amor de hombre" (creo que se llama así) con unos colores preciosos y una planta con unas flores muy parecidas a las margaritas. Así quedó el maletero del coche después de la compra

Plantas del vivero en el coche
Al día siguiente ya en casa tocaba trasplantar y poner las macetas que han pasado todo el invierno dentro de casa en la terraza. El resultado, se puede ver en estas fotos, bonito ¿no?

jueves, 24 de marzo de 2011

Qué hacer en Nueva York ( II )

... Continuación de Qué hacer en Nueva York

Bien, pues aquí estoy de nuevo con la segunda entrega de consejos para un amigo que va a viajar a Nueva York. En la primera parte hablaba de la manera de moverse por la ciudad y de los posibles espectáculos a los que se puede asistir. Ahora hablaré de la comida y de los museos.

Comer en NYC

Comer se ha convertido en uno de los mayores placeres en mis viajes actuales y en Nueva York hay tantos sitios y tan variados que es difícil no encontrar lo que a uno le pueda gustar o apetecer.

Algunas generalidades:
  • Por lo general los platos son bastante grandes y es poco probable quedarse con hambre. Las bebidas también son abundantes y en algunos sitios tienen la opción del "free refill" con la que se puede llenar el vaso de refresco las veces que haga falta.
  • Los precios no son caros, pero tampoco es barato (todo depende del sitio, por supuesto). La bebida en un restaurante encarece mucho la cuenta final (una cerveza puede venir costando entre 4$ y 7$). Sin embargo tienen por buena costumbre (buenísima diría yo) traer siempre unos vasos y una jarra de agua, sin ni siquiera tener que pedirlo.
  • El servicio no está incluido, lo que para los españoles viene siendo la propina. Esto es medio obligatorio y en algunos casos vendrá incluso indicado en la cuenta. Se paga propina en casi todos sitios y se suele dejar alrededor de un 15%. Los precios de las cartas por supuesto no incluyen este precio ni los impuestos (pero son menos, algo así como un 8%).
  • Aunque los horarios de apertura son extensos a lo largo del día, por lo general se come y cena bastante antes que en España por lo que si no se quieren sorpresas es mejor ir pronto que tarde.
Una de las cosas que nadie quiere perderse son las hamburguesas y los perritos calientes. Empezaré por lo sencillo, los perritos: hay puestos callejeros por todo sitios, los típicos carritos que se ven en las películas. Nosotros los probamos un día, pero vamos... que tampoco es nada del otro mundo... es lo que es: un trozo de pan y una salchicha con un poco de ketchup... se puede omitir. Hay cadenas especializadas en perritos calientes, de las cuales, Gray's Papaya Hot Dogs es la que más vimos por allí. En estos sitios están algo mejor los perritos, con más opciones tanto para añadir como con los panes y salchichas. Aún así, no deja de ser un perrito.

Y ahora las hamburguesas, que están mucho más ricas! Sitios hay a porrillo y prácticamente en cualquier sitio tendrán una hamburguesa en la carta. Sin embargo hay algunos especializados o curiosos que se pueden visitar. De entre ellos, el que más me gusto a mi (y creo que al resto de acompañantes) y con diferencia es el
Jackson Holes Burguers. Hay tres o cuatro repartidos por Manhattan pero la comida que sirven es la misma. Nosotros visitamos dos, el de la calle 64 y el de la calle 35. Mejor el primero, pero también porque era entre semana y no había tanta gente como en el segundo.
Otra hamburguesería curiosa cuan lo menos es la que se encuentra dentro del Hotel Meridian. Y esa es precisamente la curiosidad, el hotel es un gran hotel de bien, pero la hamburguesería, completamente desligada del hotel, reside en su interior, tras unas cortinas que la ocultan por completo del público. Hay que saber que se encuentra allí para encontrarla (y al parecer lo sabe mucha gente porque tiene una gran afluencia de gente). La hamburguesa en sí no está mal, pero nada que ver con las anteriores, por lo que está bien para hacer un "lunch" en el camino y habremos visto otra más de las curiosidades de Nueva York.

En cuanto a comida también, hay que destacar los "brunch". Se supone qué sábados y domingos, la gente se levanta demasiado tarde para desayunar pero demasiado pronto para comer por lo que lo juntan todo en una única comida que puede ser tanto dulce como salada. Esta es la teoría, en la práctica se traduce en que en muchos establecimientos sacan durante el fin de semana una oferta de brunch en la que se incluye una bebida y ciertos platos a elegir por un precio algo más reducido de lo que cuesta normalmente. Hay sitios conocidos por sus brunch en los que puedes pedir huevos de distintas formas, tortitas, tostadas... Nosotros particularmente estuvimos en uno en la Avenida 11, que se llamaba Market Dinner y que no estaba mal. Otros en los que estuvimos no tenían tanto de especial.

Y por último en cuanto a comidas se refiere, están las típicas cafeterías de las películas, en las que la camarera te pone café cada dos por tres y te llaman cariño... bueno, pues de esas no encontramos ninguna. Sin embargo el aspecto si que lo tienen muchas, con esos bancos pegados al suelo y los taburetes en la barra. Para comer y cenar están muy bien, con una carta amplia, buenos precios, abiertos a cualquier hora. En concreto me gustó uno que hace esquina en la 34 con la 8th Avenue, Tick Tock Dinner o así se llamaba.

¿Dije que ya terminaba verdad? Mentía... sólo un repunte más: los Dellis: son tiendas que están por todos sitios con comida preparada en la que tu te sirves (más o menos) y que igualmente pueden ser muy útiles para comer mientras se está visitando si no se quiere parar mucho tiempo. Algunos tienen una presentación exquisita.


Los Museos

Marcaría los cuatro museos más grandes y posiblemente más importantes de la ciudad:
Por supuesto habrá más museos y muy interesantes, pero nosotros son estos los que nos planteamos. Y visitamos tres de los cuatro. Son todos enormes, muy grandes, con muchas salas y pueden llevar todo el tiempo que quieras verlos (no llegan al tamaño del Louvre tampoco eh?).
El de Historia de Ciencias Naturales está muy orientado a visitas de colegios. Aún así está interesante y tienen muchos fósiles reales de dinosaurios (el del famoso T-Rex entre otros). También cuenta con un planetario con pases de media hora, está bien, pero nada diferente si has estado en otros planetarios (bueno sí, está en inglés :)). En caso de que hubiera que dejar uno de lado, quizá esta fuera mi elección (y eso que fui yo el que más me emperré en visitarlo). Además tienen exposiciones en el interior por las que hay que volver a pagar, lo cual no me gustó nada ya que la entrada ya cuesta sus 20$ que no está nada mal.

En cuanto a los otros dos... pues a mi me gustaron mucho, pero ni mucho menos soy un entendido en arte así que no puedo hacerte una crítica muy seria del asunto. El MoMa tiene cosas más "curiosas" mientras que el Metropolitan es más clásico. Llama la atención la cantidad de obras de artistas europeos que tienen allí expuestas y que para verlas haya que ir hasta allí siendo los autores del viejo continente... lo que hace la pela.
Comimos en el restaurante del Metropolitan uno de los días y estaba agradable, algo más caro que otros sitios, pero así variamos.

El Metropolitan es de entrada gratuita, o dando la voluntad, aunque en todos sitios figura que cuesta 20$. No lo puedo verificar porque nosotros entramos con unos taco de tickets que nos compramos conjuntamente para los museos, el Empire State Building, el Top of the Rock y una vuelta en barco alrededor de Manhattan. Creo que al final merece la pena, aunque económicamente no tantísimo, sí por las colas que te puedes ahorrar en cada uno de los sitios.


Y hasta aquí este episodio. A medida que voy escribiendo se me vienen a la cabeza más y más cosas, haciendo memoria de las cosas que hicimos por allí. Así que... Continuará....

miércoles, 23 de marzo de 2011

Qué hacer en Nueva York

Si en su día hubiera seguido mis intenciones de redactar el viaje a Estados Unidos (NYC y Washington básicamente), ahora no me vería escribiendo esto y hubiera sido todo mucho más sencillo. Pero como no fue así y apenas escribí un par de posts, ahora me cuesta recordar todo lo que hice y cosas que recomendar y cosas que no.

Y todo esto, porque un amigo me ha pedido unas sugerencias para el viaje que va a hacer, y al que en parte voy a contestar con este post.

Supongo que hay unos básicos que uno no puede perderse y que no es necesario que sean explicados:
  • Central Park
  • Empire State Building
  • Quinta Avenida
  • ...
Pero todo eso puede consultarse en las dos primeras páginas de cualquier guía.
Para empezar, aquí dejo el mapa de algunas de las posibilidades que ofrece la ciudad de Nueva York. Por supuesto no pudimos realizar todas, pero está bien tenerlo como referencia y también si se puede cargar desde un teléfono móvil (con las wifis de los bares - hoteles) para orientarse y hacerse una idea de donde caen las cosas una vez estamos dentro del mapa.

Moverse por la ciudad

Una cosa que siempre recomiendo, creo que independientemente de la ciudad visitada, es patearla de arriba a abajo. En NYC no es una tarea fácil debido a su tamaño y las grandes distancias. Por ello, no siempre es necesario atravesar de arriba abajo en la ida y en la vuelta, pero sin embargo, no ir siempre en transporte público y tratar de, en los distintos días de visita, ir recorriendo sus diferentes zonas. De esta manera se ven cosas que nos estaríamos perdiendo de ir en metro: el ambiente de las calles, tiendas, bares, curiosidades... y en general cosas que no aparecen en las guías y que le dan un carácter particular y personal al viaje.

Sin embargo, como he dicho, es imposible ir todo el tiempo andando. El metro de la ciudad está bastante bien y aunque las distancias entre paradas son muchísimo mayores que en Madrid por ejemplo, siempre nos podrán acercar considerablemente al lugar deseado. Hay que tener cuidado con su funcionamiento, pues no todos los trenes paran en todas las estaciones: están los directos que paran sólo en las estaciones principales (interesantes si tenemos prisa y nos dirigimos a una de esas paradas).

Los autobuses son algo más complicados si no se lleva viviendo allí un tiempo y se conocen las líneas que de verdad podrían ser interesantes. Sin embargo, cogerlo un par de veces no está mal, primero porque es otra manera de ver la ciudad y segundo por el ambientillo que hay.

El precio del metro no es muy caro si se sacan bonos de varios días. Si vas a estar visitando aquí y allá, no dudes que le sacarás partido (el de 7 días se amortizaba con coger el metro 2 veces al día...). Además, también vale para coger los autobuses. Se sacan en las máquinas de cualquier estación de metro que por cierto, aceptan tarjeta.

Luego están los famosos taxis, que están por toda la ciudad. Si vas a Nueva York no puedes dejar de coger uno. No son mucho más caros de lo que puede resultar un taxi en España, pero sigue suponiendo cantidad de dinero en comparación con el metro o autobús.

Para ir y volver del aeropuerto, tienen una tarifa fija de 45$ (creo) y probablemente son la opción más interesante si van por lo menos dos personas (mirar la posibilidad de compartir con más gente del Hotel o en el propio aeropuerto).

Espectáculos


Otra de las cosas que parecen obligatorias en una primera visita a Nueva York es la asistencia a un musical de Broadway (por cierto, calle larguísima con mucha vida, de las que merecen la pena patear a cualquier altura). Aquí yo planteo mi discrepancia a tal acto: nosotros fuimos a ver El Fantasma de la Opera y me aburrí soberanamente, hasta el punto de casi quedarme dormido. Por un lado, hay que tener un buen nivel de inglés para entender a los actores cantando, y aunque yo pensaba que lo tenía... no entendía mucho la verdad. Por otro lado, si has estado todo el día caminando y visitando, estarás bastante cansado para un Musical.

Además, no me pareció que hubiera mucha diferencia entre un teatro de Broadway uno de la Gran Vía (aquí se me echarán encima los defensores...). Los vi de tamaño similar y yo me esperaba algo descomunal. Los decorados y demás, pues lo mismo... creo que son similares.

Si aun así estás emperrado en acudir a un musical, puede ser una buena opción coger uno de los "infantiles" que seguramente se entiendan mejor y sean algo más divertidos (hablando siempre desde la perspectiva del turista y de mi opinión).

Antes se me olvidó mencionar los precios de los musicales... desorbitados. Por cada una de las entradas para El Fantasma de la Opera, con visión reducida (muy poco, pero algo), pagamos 80$. Para ello hay que acudir a una de las oficinas de TKTS (aparecen en el mapa, más o menos a ambos lados del puente de Brooklin), que aunque parecen muy cutres (lo son en realidad) y pudiera parecer que nos están timando, consiguen entradas más baratas para los distintos musicales. Compradas en taquilla supongo que costarán bastante más.

Otros espectáculos dignos de nombrar son los eventos deportivos. Nosotros no fuimos a ninguno pero se puede ir a un partido de la NBA o de la liga de hockey sobre hielo, o a un partido de beisbol al estadio de los NY Yankees, ya en el Bronx. Aunque no se vaya al espectáculo, se puede visitar el estadio por fuera, que fue nuestra opción.

Continuará...

martes, 22 de marzo de 2011

Sueño Crítico

Os voy a contar un problema con el que llevo luchando ya casi una año y que por más que lo intento no consigo poner fin... el sueño crítico.

 Todo empezó una mañana en la que, no recuerdo por qué motivo, apagué el despertador y me di la vuelta en lugar de levantarme, que sería lo suyo. Hasta aquí, todo normal, no creo que sea el único que haga eso más de una mañana. Pero cuando la anécdota se empieza a convertir en práctica... malo. La situación además ya no es sólo que se repita el proceso de apagar, darse la vuelta y dormir... no. La situación ha empeorado paulatinamente hasta llegar al punto preocupante de romper relaciones completamente con el despertador: el ignora mi sueño y suena y yo ignoro sus pitidos y duermo.

Cada noche nos reconciliamos, yo acaricio sus botones y le programo para la mañana siguiente. Él a cambio me da música mientras yo me quedo dormido. Sin embargo algo sucede a lo largo de la noche que hace que cualquier rastro del cariño nocturno desaparezca y que volvamos a la misma historia de cada mañana.

¿Tendrá esto solución o por el contrario estoy destinado de por vida a no entenderme con el despertador?

Por si alguien piensa que pueda estar sufriendo el mismo problema, aquí dejo algún otro de los síntomas con los que me he ido encontrando en esta trayectoria:
  • Los lunes el efecto del sueño parece multiplicarse.
  • Las mañanas después de haber practicado algún deporte, el despertador parece que suena más bajo, tan bajo que es apenas perceptible por el oído del durmiente.
  • El frío del exterior de la cama acentúa el sueño de una manera directa.
Dicen que el primer paso para superar un problema, es aceptarlo, pues aquí dejo por escrito la aceptación del mío, me llamo Spuas y padezco sueño crítico.

Buenas noches

miércoles, 9 de marzo de 2011

El enigma cuántico

Empiezo a leer "El enigma cuántico", yo, que de poco o nada me acuerdo de la física estudiada más allá de las formulas repetidas una y otra vez curso tras curso. Pero me lo han recomendado, en una noche a horas intempestivas, y quería ver de qué trata exactamente.

Tan sólo llevo dos capítulos, pero el simple hecho de que el libro sea para cualquier tipo de públic, con conocimiento en la materia o no, ya me da un poco de mala espina... ¿cómo se puede hablar de algo tan complicado como la mecánica cuántica de manera que todo el mundo lo entienda? Está claro que es un libro de divulgación, pero aún así, no termino de verlo. Por si fuera poco, me pongo a mirar un poco por internet sobre el asunto, para ver otros puntos de vista y el aspecto un poco más científico del asunto y termino cayendo en esta página dónde encuentro entre los comentarios que el libro es un poco paparrucha.

Bueno, de todos modos, le voy a dar una oportunidad, no suelo dejar libros a medias. Pero en otro momento que ahora toca pachanga de los miércoles